Comunicación

Científicas y premiadas Rei Jaume I defienden más experimentación en la escuela para dar a conocer las STEM entre las niñas

07 | 03 | 2024

Cuatro mujeres del mundo de la ciencia y tecnología, dos de ellas Premios Rei Jaume I y las otras dos empresarias de éxito, han apostado por dar visibilidad a referentes femeninos e introducir más experimentación y un enfoque práctico en las escuelas desde una edad temprana para que las niñas puedan conocer mejor las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y despertar sus vocaciones.

La neurocientífica Guillermina López-Bendito, ganadora del Premio Rei Jaume I de Investigación Médica; la científica del mar Carlota Escutia, reconocida con el Rei Jaume I de Protección del Medio Ambiente; la directiva de MSD España Cristina Nadal, especialista en Oncología, y la CEO del grupo Ascires e ingeniera dedicada a la medicina personalizada de precisión, Lorena Saus, han dialogado sobre cómo motivar a las jóvenes a estudiar carreras STEM durante la jornada ‘Mujer, Ciencia y Empresa’ que organiza por octavo año consecutivo la Fundación Valenciana Premios Rei Jaume I.

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Las ponentes han coincidido en la importancia de que las niñas y jóvenes «trabajen en lo que les guste» y han defendido que las mujeres son suficientemente «poderosas» para conquistar ámbitos tradicionalmente masculinizados.

No obstante, bajo la premisa de que «para saber que algo te gusta tienes que saber que existe», Guillermina López-Bendito ha señalado que se debe actuar «desde el principio», a edades tempranas a partir de los tres años, «cuando el cerebro es plástico», y ha explicado que su vocación por la ciencia se despertó durante las excursiones al campo con su padre.

Por ello, ha reivindicado «un cambio para que en los colegios se pongan más asignaturas que permitan experimentar», «tocar» y «saber», de forma que las menores «no se encuentren con el monstruo de ‘a qué me voy a dedicar’ a los 18 años». Como ejemplo, ha explicado que a través de experimentos sobre el vuelo, su hijo ha descubierto la física.

Cristina Nadal ha lamentado que existe «cierta hipocresía» porque se habla de que «las mujeres pueden, pero por otra parte no tenemos referentes», y los ejemplos a seguir para las jóvenes suelen ser «de otro tipo» y sin vinculación a la ciencia. «Hay muchas cosas por hacer y una puede escoger todos los caminos que quiera, pero hay que hacer que les llegue un poco más que existen estas posibilidades», ha comentado.

Lorena Saus ha defendido que «las mujeres tienen que salir más», «hablar» y que «les vean» para «ser ejemplo» y que las niñas «no se planteen si quieren ser líderes porque no podrán». Ha relatado su sorpresa cuando, en una escuela de verano con niños y niñas de altas capacidades, una pequeña que pudo conocer a mujeres científicas comentó al final de su experiencia que ahora ya pensaba que era inteligente y podría ser científica. «¿Cómo una niña de altas capacidades piensa que no es inteligente?», se ha preguntado.

«Tenemos que inspirar» y además «debería evolucionar cómo las universidades están planteadas y tener un enfoque más práctico en las ciencias», porque cuando se empieza a ejercer, las graduadas ven «una distancia entre universidad y empresa».

Por su parte, la geóloga Carlota Escutia ha añadido que, a pesar de la presencia de mujeres en las universidades, su talento «se pierde» en etapas postdoctorales porque es muy difícil lograr la estabilización en los puestos de investigación en España, y antes de lograr esta estabilización, llega la edad en la que las mujeres suelen tener que decidir sobre su maternidad.

Así, otro de los aspectos en los que han coincidido las científicas es que las mayores dificultades profesionales las han encontrado en el momento de decidir ser madres y tener que compaginar su carreras profesionales, por lo que han resaltado la importancia de contar con el apoyo de sus parejas y su entorno.

«Este mundo es muy absorbente, requiere una dedicación absoluta. Las mujeres queremos muchas veces hacer muchas cosas y la vida personal nos juega en la contra, no por capacidad sino por elección, y los hombres podrían elegir igual pero no lo hacen», ha comentado Cristina Nadal.

Las expertas han puesto el foco también en la importancia y también dificultad de creer en una misma. Para Guillermina López-Bendito, «el mayor reconocimiento que una puede lograr es darse cuenta de que puede hacer las cosas».

Carlota Escutia, que ha pasado temporadas en la Antártida en expediciones en las que era la única mujer, ha asegurado que «una tiene que hacer lo que le gusta y no dejarse parar por miedos, y si no te sale bien lo cambias, porque no hay que tener miedo al fracaso y no todo son éxitos en la vida».