- “Lo real siempre será superior a lo virtual” afirma el psicólogo Marc Masip
- “El TDAH es una de las causas mas frecuentes de fracaso escolar en la adolescencia” dijo la psiquiatra Mara Perallada
- “Es más difícil reparar un adulto roto que educar a un niño con TDAH” reconoció Perallada
“Lo real siempre será superior a lo virtual” enfatizó el psicólogo Marc Masip de Barcelona en la jornada que se celebró en el Hospital de Salud Mental Provincial de Bétera organizada por la Fundación Valenciana de los Premios Rei Jaume I para tratar de la Salud Mental en la infancia.
Junto a Masip, la psiquiatra Mara Perallada habló sobre el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y su evolución en el tiempo y en la medicina al que se refirió como “la ceguera del tiempo, que les impide tener ese reloj interior para saber cómo transcurre el tiempo”. La psiquiatra también habló sobre el TEA o Trastorno del espectro autista ante más de un centenar de personas, en su mayoría estudiantes de Medicina, que asistieron a esta jornada.

Marc Masip, psicólogo infantil, CEO y fundador de Desconecta, con centros en Barcelona, Madrid y Málaga, habló de la relevancia de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) en la salud mental infantil. Bajo el título de “la heroína del siglo XXI”, el psicólogo aportó datos como que “el 61% de los adolescentes juegan a videojuegos o que cuando más se chatea es por la noche” y recalcó que “cuanto más conocimientos tengo, más libertad tengo para escoger” y realizó una serie de juegos e interacciones con el numeroso público asistente, la mayoría estudiantes de medicina, que llevaban un mensaje final: “el conocimiento lleva a la libertad, pero si se da libertad sin conocimiento, es muy probable que acabe en adicción”.


Entre las señales de riesgo para saber si una persona es adicta o no a los móviles son claras: “pasar mucho tiempo en la habitación, cambios emocionales, bajo rendimiento escolar y si se enfada o cambia de humor al restringirles el uso de las nuevas tecnologías” y la consecuencia a todo esto es “el aislamiento progresivo del mundo real”.
Masip alertó ante la compleja situación de nuestra sociedad hoy en día, “estamos en la época de suicidios más alta de todos los tiempos” y denunció situaciones que conllevan el acceso demasiado temprano a la pornografía, “que hoy en día entra en la vida de los niños, con apenas 8 años”.
“Sin la presencia real o conexión interior, los valores son meras palabras”, resumió para finalizar y recomendó no pasar mas de 2 horas delante de un móvil además de aconsejar sobre la edad para comenzar a usar un móvil, “que no deberíamos darles a nuestros niños antes de los 16 años ni dejarles tener redes sociales, lo real siempre será superior a lo virtual” enfatizó para terminar.


Por su parte, Mara Perallada, del servicio de psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón, además de vicepresidenta de la asociación española de Psiquiatría del niño y del adolescente y del departamento de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid, trató sobre dos temas: el TDAH y el TEA.
“El TDAH es la hiperactividad e impulsividad y déficit de atención o disfunción ejecutiva” afirmó “es un déficit de atención que es desproporcionado al resto de sus capacidades. Inatención, concentración, mala planificación, no saber rectificar o resolver determinados asuntos. Es crónico y es desde la infancia que está en el hardware de la memoria, pero, recordó que “siempre hay que descartar que no sea por otro problema médico (sordera, ceguera, etc.)”
La especialista del Gregorio Marañón recordó que “los trastornos psiquiátricos no son enfermedades que se comportan de forma homogénea, ya que pueden tener cambios. Con el tiempo se ha visto que los adultos también sufren este trastorno, aunque muchos mejoran” y aconsejó “que el niño TDAH estaría mejor en oficios activos en su vida.”
Por edades, clasificó los casos de niños con este trastorno desde la guardería, donde “se suele ver a niños muy movidos, enérgicos que no parecen cansarse nunca, son desorganizados, frustran a los profesores, y no terminan nada de lo que empiezan, son niños impulsivos, con interrupciones constantes y precipitados”.
Tras la guardería, “en primaria muchos llegan sin diagnóstico y presentan muchos despistes, rabietas y agresividad. Y en la adolescencia, es una de las causas mas frecuentes de fracaso escolar” recordó la psiquiatra. “Y eso que es la enfermedad favorita de muchos psiquiatras ya que es agradecida porque puede evolucionar muy bien, siempre que se sepa enfrentar y no acusarlos de vagos, no dejarles levantarse, maniatarles, al final ellos eligen salidas laborales y renuncian a seguir estudiando. Son chicos con baja autoestima. Y dentro del diagnóstico, es importante el diagnóstico en positivo” reclamó.


La vicepresidenta de la asociación española de Psiquiatría rechazó los cuestionarios rápidos para poder diagnosticar el TDAH, “que nunca detectan un problema de aprendizaje ni incluye otras psicopatologías”.
Y enumeró los problemas más habituales, además del poco rendimiento académico, “como es que suelen visitar las urgencias médicas con mas frecuencia. A corto plazo lo mejor es la medicación más factores contextuales que le hagan ganar confianza.” Y como conclusión defendió “la necesidad de un enfoque personalizado” además de alertar ante “un grave riesgo de caer en las drogas.”
En cifras, enumeró que “un 15% mantiene los síntomas con los 25 años, un 50% tiene una remisión parcial a los 25 y la prevalencia en adultos está entre el 2 y 4%. “Además -continuó- el problema neurobiológico, se solapa con otros problemas del neurodesarrollo.” La hostilidad o la crítica parental y no pertenecer a un grupo de iguales son los rasgos más importantes en los niños con TDAH cuando llegan a la adolescencia. Pero la psiquiatra defendió darles a estos pacientes “educación, buen desarrollo infantil, buenas habilidades de comunicación y cuidar de que tengan buena autoestima además de aprender a quererlos, a apreciarles y conocer a la persona, porque suelen trabajar bien con los niños pequeños, pedirles menos, pero ayudarles a responsabilizarse” y puso como ejemplo de famosos con TDAH a Michael Phelps o al maestro del Renacimiento, Leonardo, que fueron niños resilientes. “Es más difícil reparar un adulto roto que educar a un niño con TDAH” finalizó.


Mara Perallada habló también sobre el Trastorno del espectro autista (TEA) de la que es especialista y se refirió a él como “el tener dificultades para entender cómo funciona el mundo. Trastorno del neurodesarrollo o ceguera para lo que es su alrededor.” “Para ellos, dijo, el mundo de las personas no es diferente del mundo de las cosas.”
La doctora explicó esta enfermedad como “de grandes dificultades en la comunicación no verbal: gestos, intenciones…déficit en el desarrollo de las relaciones. Son inflexibles, con una incapacidad de adaptarse, sufren ansiedad, rigidez e insistencia en la “mismidad” que las cosas sean como las ha conocido” explicó ante el numeroso público asistente. Para la Dra. Perallada, “el autismo empieza antes del nacimiento. Y por eso es obligatorio que la Seguridad Social pague los Test Genéticos. Los factores genéticos son fundamentales que nos lleva a la medicina de precisión que será esencial en el futuro” reclamó.
“Las comorbilidades pueden ser la fuente de mayor discapacidad: ansiedad o depresión o el retraso en el lenguaje que se suele sufrir. Y esas comorbilidades son las que se tratan más en las consultas” informó.
“Pero lo que les preocupa mas a las familias con niños con autismo- afirmó Perallada- son los problemas de comunicación, saber qué necesitan o no y la depresión y la ansiedad mucho mas que la reciprocidad social. A los autistas con ganas de relacionarse es lo que mas les preocupa”, según un estudio de la sociedad americana.







La jornada comenzó con la bienvenida del director del Hospital de Salud Mental Provincial de Bétera, Alfredo Ribelles, quien agradeció la enorme asistencia, en su mayoría estudiantes de las facultades de Medicina de Valencia. Tras él habló Elia Verdevío, alcaldesa de Bétera, para quien esta jornada “es un encuentro que nos permite parar y reflexionar”. Jose Vte. Guillem, en nombre del presidente ejecutivo Javier Quesada, agradeció y reconoció la importancia de jornadas como estas “en las que la Fundación se implica en acciones sociales para ayudar a la sociedad” e Inma González, de la Diputación de Valencia, habló de esta jornada “como reto para la salud mental en este siglo, comprometidos y dispuestos a afrontar todos los retos que se nos presenten para lograr mayor calidad de vida de todos los ciudadanos”.
Francisco Bueno, co-director de esta serie de conferencias, fue el encargado de presentar a los dos ponentes y reivindicó que “el aprendizaje debe guiar a los estudiantes en el trabajo y no en la inmediatez”. Bueno enfatizó la necesidad de tener una serie de connotaciones para llegar a este tipo de problemas e hizo hincapié en “la familia, esencia de la educación tan denostada hoy en día”.
Si quieres ver una parte de la grabación de lo que fue la jornada:














